8 de febrero de 2004


PEDRERAS AL MARGEN DE LA LEY

Asesinos del Jiboa

El otrora caudaloso río Jiboa es víctima de la explotación ilegal
de material pétreo. Una tropa de máquinas excavadoras y
camiones de volteo ha desmantelado la riqueza de su cuenca.

Lilian Martinez
vertice@elsalvador.com

No todos los ladrones utilizan armas de fuego para hacerse con los bienes ajenos y aumentar sus arcas personales al margen de la ley.

Hay ciertos atracos que se perpetran disimuladante y con herramientas nada tradicionales.

Son las 7:00 a.m. del sábado 31de enero. Mientras buena parte de los capitalinos aún duerme, a novecientos metros del puente nuevo del río Jiboa, el operador de una excavadora Hyundai (290 C-7) está a punto de iniciar la jornada laboral.

El dinosaurio metálico mueve su cuello y lo inclina sobre una especie de cráter de 40 metros de largo, 20 metros de ancho y 3 metros de profundidad. Se trata de la menos profunda de las cuatro excavaciones que Vértice pudo constatar durante la visita a la cuenca del río Jiboa, en el municipio de El Rosario en el departamento de La Paz.

Ante nosotros, la máquina abrió sus fauces y las llenó con una mezcla natural de piedra y tierra. Dentellada tras dentellada, la pala mecánica llenó el primer camión de volteo que trasladaría el material al plantel de la empresa constructora Linares S.A. de C.V. ubicado al otro lado del puente.

Lo que ignoran el conductor del camión y el operador de la excavadora es que la extracción de material pétreo que realizan es ilegal. La empresa para la que trabajan, Linares S.A. de C.V., pasó por alto no sólo la ordenanza municipal que regula la extracción y explotación de recursos naturales renovables y no renovables en el municipio de El Rosario, sino también las leyes de Medio Ambiente y de Minería.

Ambas estipulan que para extraer material pétreo, el titular del proyecto debe presentar un estudio de impacto ambiental en el Ministerio de Medio Ambiente (MARN) y, si los técnicos de dicho ministerio determina la viabilidad del estudio, el interesado debe acudir a la Dirección de Hidrocarburos y Minas, del Ministerio de Economía para solicitar una concesión que le autorice a realizar los trabajos de extracción.

Trabajo sin control

La extracción ilegal de material pétreo realizada por Linares S.A. de C.V. fue denunciada al Ministerio del Medio Ambiente a finales de noviembre por varios vecinos del lugar.

Al constatar que la explotación ilegal continuaba, una copia de dicha denuncia fue reenviada al MARN el 6 de enero de este año, y una nueva misiva llegó a la Dirección General de Hidrocarburos y Minas 13 días después.

Mientras tanto, lo que inició como una excavación, se multiplicó. Cada camión de volteo tiene capacidad para transportar 14 metros cúbicos de material pétreo y según el operador de la excavadora Hyundai con el que habló Vértice “ha habido días en los que he llenado hasta cien camiones”. Y la que él operaba, no era la única excavadora en el lugar, pues el día de nuestra visita, había al menos otras dos.

El ritmo de los trabajos llegó a ser tal que el 31 de enero, el promontorio del acopio de material pétreo acumulado en el plantel de Linares formaba una pequeña colina, cuya altura igualaba la de las columnas que sostienen el puente construido por la empresa japonesa NIPON.

El 2 de febrero, Vértice solicitó a la Dirección de Hidrocarburos y Minas del MINEC información sobre las empresas que tienen autorización para extraer material pétreo en la cuenca del Jiboa, que corresponde al municipio de El Rosario.

La directora de dicha dependencia, Ingeniero Gina Navas de Hernández, informó que “respecto a las empresas o personas naturales a las que se les lleva un proceso por la explotación sin la correspondiente autorización de materiales pétrenos en dicha cuenca, se tiene registrada a la empresa constructora Linares S.A. de C.V.”.

Por su parte, consultado sobre el caso, el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ingeniero Walter Jokisch reconoció que la empresa constructora Linares S.A. de C.V. no ha presentado el correspondiente estudio de impacto ambiental para realizar trabajos de extracción en dicha zona, por lo tanto “ahorita hay una extracción ilegal”, afirmó.

CONSECUENCIAS

A falta de control
Cuando la explotación se realiza de forma ilegal, lo más probable es que el daño a la cuenca del río sea letal.

Las excavaciones que se realizan para extraer material pétreo en la cuenca de cualquier río pueden tener como consecuencia el deterioro de los mantos acuíferos.
Por tal motivo, el MARN, a través del personal de Gestión Ambiental, establece los parámetros que los proyectos de explotación deben cumplir para que el daño no sea tan grande.
Dependiendo de las condiciones de la cuenca, de la pendiente del cauce del río, de la velocidad del agua y de la topografía del terreno, así serán las medidas de mitigación a aplicar.
Dichas medidas pueden consistir en la construcción de bordas a los lados del río, diques de contención de sedimentos, protección de taludes y programas de reforestación. De no aplicarse las medidas adecuadas, la explotación de la cuenca de un río puede tener como consecuencia desde desbordamientos hasta desastres como los ocurridos durante la tormenta tropical Mitch seis años atrás.
Según los consultores ambientales consultados por Vértice para esta investigación, la explotación de la zona del río Jiboa puede causar mucho daño porque “la topografía de dicha cuenca es algo plana, el cauce natural puede ser alterado y, por el tipo de suelo, puede seguir erosionando”. La zona es vulnerable a un desastre.

Ley de Medio Ambiente
Art. 21

Toda persona natural o jurídica deberá presentar el correspondiente Estudio de Impacto Ambiental para ejecutar las siguientes actividades, obras o proyectos:
e) Exploración, explotación y procesamiento industrial de minerales y combustibles fósiles.

Ley de Minería
Art. 16

Prohíbese realizar las actividades mineras a que se refiere esta Ley, sin la correspondiente autorización, quien contraviniese esta disposición incurrirá en las sanciones establecidas en el presente decreto, sin perjuicio de las que fueren aplicables por la legislación penal.

Oídos sordos

Pero la constructora, también ignoró la ordenanza municipal que regula la extracción de material pétreo en una zona con una población de 19,000 personas.

“Se les ha mandado una nota ordenando que se suspenda inmediatamente los trabajos”, dijo al respecto el alcalde de El Rosario, Wilber de Jesús Gallardo. Sin embargo, hasta el jueves pasado, los trabajos de extracción seguían realizándose.

El edil reconoció que ese no es el único caso en el que las empresas que extraen material pétreo del Jiboa pasan por alto una ordenanza municipal publica en el Diario Oficial el 23 de abril de 1997.

“Hago un llamado para que las autoridades correspondientes velen realmente por la protección del medio ambiente”, reclama el edil.

Pero Gallardo resta importancia al hecho de que en el cantón El Tunal se haya construido un centro recreativo con cuatro piscinas que se llenan con agua de los mantos acuíferos de la zona.

“Como alcaldía nosotros no hemos dado permiso para ese proyecto”, añadió el regidor de la alcaldía de El Rosario, Oscar Guardado, refiriéndose al sitio conocido como Manantiales de Jiboa.

Efectivamente, un empleado de dicho centro recreativo explicó a Vértice que las piscinas no se llenan con agua de ANDA, sino con agua “de la zona, porque aquí nomás está el río”.

Pero al alcalde de El Rosario no le preocupa este hecho; “quizá no me alarma esa situación de Manantiales, porque viene a mejorar el lugar... No es de admirarse porque extraían material pero para hacer las piscinas”, explicó.

¿Solo denuncia?

Mientras el alcalde Gallardo decide qué le preocupa o no, en su municipio no faltarán “ingeniosos” que decidan minar la cuenca.

“En el río Jiboa tenemos 14 solicitudes formales, ¿cuánta extracción no hay informal?”, se pregunta el Ministro del Medio Ambiente.

El funcionario no planea prohibir la extracción de material pétreo en los ríos, sino que solicita la colaboración de la población para que denuncie la explotación ilegal y así “nosotros podamos hacer las inspecciones y seguir con los permisos reglamentarios”.

Así, la responsabilidad de velar por la conservación de los contados recursos naturales renovables y no renovables en un país de aproximadamente 20,000 kms. cuadrados está en manos de los pocos ciudadanos que conocen las leyes ambientale

 



El corto brazo... de Medio Ambiente

Sin presencia permanente en el interior del país, con escasez de vehículos y recurso humano que realice las auditorías ambientales, muy poco puede hacer esta secretaría de Estado para evitar la explotación ilegal de los recursos naturales.

El artículo 26 de la Ley de Medio Ambiente estipula que “la cantera” dirigida por el ingeniero Walter Jokisch debe realizar auditorías de evaluación ambiental para asegurarse de que se cumplen las condiciones fijadas en los permisos ambientales otorgados.

Hasta el año 2003 el MARN había recibido 3,133 formularios ambientales (el primer paso para solicitar un permiso) y había enviado 2,258 permisos ambientales a su Dirección de Asesoría Legal.

Los explotación ilegal de material pétreo en la cuenca del río Jiboa, en el municipio de El Rosario, es sólo una muestra de lo que sucede en otros puntos del país. “En términos generales, el problema que muchas veces tenemos es carecer del tiempo o del recurso para hacer auditorías en los lugares donde se están haciendo contaminaciones de aire, de agua, de suelos”, aseguró el ministro de Medio Ambiente.

Dudas sobre cifras

El ingeniero Jokisch dice estar consciente de la demanda que los materiales pétreos tienen en la industria de la construcción. “En un momento dado, yo también estuve en el negocio de la construcción; más bien mi padre”, dice.

LAS CANTERAS
SEGÚN EL MARN
4 LEGALES
Son los proyectos autorizados por el MARN para extraer material pétreo en la cuenca del río Jiboa.
8 PENDIENTES 
Son los proyectos en trámite que están pendientes de demostrar si el estudio ambiental es viable
1 DENEGADA
Es la solicitud que tuvo un dictamen no favorable de entre los 15 presentadas desde 2000 hasta 2003

El ministro ha escuchado a varios constructores quejarse de que “más se tardan usted en aprobar el proyecto, que la carretera en construirse”. Tal vez por eso sospecha que las extracciones ilegales de material pétreo en la cuenca del Jiboa, podrían superar las 14 solicitudes recibidas para tal efecto en el MARN hasta la fecha.

Luego de reconocer que la constructora Linares presentó un formulario con información a mediados de 2003 y omitió enviar un Estudio de Impacto Ambiental, el ministro valoró como más preocupantes las extracciones ilegales que realizan los pequeños “mineros” que, según él, son más numerosos y que en suma hacen más daño que una compañía grande que realice una extracción ilegal.

Vértice cuestionó al MARN sobre la legalidad tanto de la extracción realizada por Linares como
de la que realiza una conocida empresa productora de cemento en la zona del puente nuevo sobre el Jiboa.

En el caso de la empresa cementera, el ministro informó que “originalmente esa era una pedrera propiedad de Gravas del Pacífico, ellos compraron la operación y sí tienen un permiso”.
“Por razones que, incluso, pueden ser legales, yo no estoy dando acá el nombre del titular”, dijo Jokisch al entregar a Vértice un cuadro donde se detalla el nombre de los proyectos en el área del río Jiboa cuyos titulares se han avocado al MARN para solicitar el permiso correspondiente.

“Al momento tenemos tres permisos aprobados... el problema es ¿cuántos son todos los permisos que no tenemos de todos los que llegan a diario o de los que están establecidos ahí?”, se pregunta el funcionario sin tener respuesta.

 


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