2 de marzo de 2003

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NUEVOS COENAS
El poder frente al poder

El rostro del sector empresarial en ARENA no es nuevo; pero, en los últimos años, ha tomado más protagonismo. Desde el liderazgo de Roberto Murray hasta la incursión de Ricardo Poma, bajo el bautizo de “candidato presidenciable”, surgen inquietudes sobre el rumbo de la derecha salvadoreña y sus nuevas estrategias de poder.

Equipo Vértice*
vertice@elsalvador.com

Hasta hace unas semanas Ricardo Poma Delgado conservaba la identidad de empresario exitoso y miembro de una de las más acaudaladas familias salvadoreñas.
Ahora ya forma parte del espectro político. Ha incursionado como director de Asuntos Económicos y Sociales del partido ARENA tal como lo hiciera, en 1997, Roberto Murray.
Su llegada al partido que gobierna ha despertado algunas reacciones comenzando con la del ex presidente Alfredo Cristiani cuando lo calificó como una figura presidenciable; aunque no definió si con miras a las próximas elecciones presidenciales.
Emerger del poder económico al poder político parece ser la constante dentro de los gobiernos salvadoreños en los últimos quince años.
En principio, la presencia de Alfredo Cristiani en ARENA significó el punto de partida y acomodamiento de la fuerza empresarial dentro del partido; aunque se interrumpió con la llegada de Armando Calderón Sol, un hombre político, al Concejo Ejecutivo Nacional del partido (COENA). Ahora el equipo empresarial repunta de nuevo. Primero con Roberto Murray Meza y ahora con Archie Baldocchi a la cabeza.
Esto hace pensar que el arribo de Ricardo Poma a la dirigencia del partido tricolor no necesariamente es obra del destino. La llegada y ascenso de prominentes empresarios sobre la figura de fundadores areneros sugiere en algunos inquietudes y en otros sólo una confirmación de que son ellos los que en realidad siempre han tenido la manija del partido y ahora prefieren dar la cara.
Esta última versión la manejan sobre todo sus opositores efemelenistas y renovadores. Facundo Guardado, por ejemplo, declaró ante el arribo de Murray Meza al COENA, que echar mano de los empresarios para que dirijan los destinos del partido es haber hecho uso del último recurso y que de allí en adelante se enfrentarían “a los dueños del circo (porque) los payasos se quedaban fuera”.
Roberto Lorenzana también se sumó a las opiniones al decir de que “los dueños del país y de ARENA decidieron ponerse de nuevo al frente por considerar que “sus empleados estaban haciendo un mal trabajo”, a la vez que los responsabilizó de la situación económica actual del país.
Pero, en otros, despertó otra clase de reacciones. Dagoberto Marroquín del PCN elogió a los nuevos dirigentes y los calificó de expertos en “saber administrar” porque son “gente de éxito acostumbrados al triunfo”.
Más allá de las verdaderas intenciones que estén motivando la incorporación de empresarios a niveles de poder dentro del partido, las declaraciones del diputado Marroquín plantea otra pregunta: ¿Podrán estos nuevos líderes enfrentar el alto índice de pobreza que no han podido enfrentar sus predecesores?
Cristiani fue el presidente de la paz y del “cambio para mejorar”; Calderón Sol “siguió con el cambio” y prometió “nadie que nació pobre está condenado a morir pobre”; Francisco Flores fue el hombre de las alianzas y la dolarización. Y ahora ¿qué vendrá?

¿Gente idónea?
Roberto Rubio, director ejecutivo de FUNDE, cree que los nuevos rostros de ARENA marcan algo positivo en la historia.


Aunque, a juicio del analista, evidencia un desvinculamiento del pasado; todo dependerá de la calidad del cambio, de como ellos logren “hacer el click”, es decir, convertirse de empresarios a personas con una visión política. “Una cosa es manejar el país, hacer política y otra cosa es ser empresario, y el país no se puede manejar como empresa”, opina Rubio.
A él también le preocupa algo y es la inexperiencia política de las nuevas figuras del partido gobernante.
El año pasado, Gloria Salguero Gross, la ex arenera declaró a este periódico que “no es lo mismo ser presidente de un partido que de un banco... en política se necesita mucha paciencia, mucha tolerancia y a veces el empresario no las tiene. El empresario es otra cosa”.
Walter Araujo, en cambio, defiende la capacidad de estos nuevos líderes al decir que son “altamente potables para cualquier tipo de responsabilidad”. Para Araujo el liderazgo de los empresarios responde a un proceso absolutamente natural acorde a la evolución histórica del país y del partido. “El partido va al ritmo de los cambios que han ido existiendo y coexistiendo en el país, o sea, el partido no puede alejarse de la realidad del país”, afirma.
Sandra de Barraza, coordinadora del Plan de Nación, no se sorprende que hombres de negocios lleguen al liderazgo arenero porque cada partido hace sus adecuaciones, sobre todo, antes de cada evento electoral; tampoco le importa la inexperiencia política de estos nuevos rostros porque “la política se aprende haciendo”.
Sin embargo, Barraza espera que esos exitosos hombres de negocios se preocupen por el bienestar público ampliando la base empresarial en todo el país y no concentrándola en el área metropolitana de San Salvador como ocurre actualmente.
Algunos prefieren darle el beneficio de la duda. Alvaro Artiga, director de la Maestría de Ciencias Políticas de la UCA, dice que es muy aventurado señalar si es positivo o no el protagonismo empresarial en ARENA o criticar su falta de experiencia política porque todo dependerá de los resultados de su gestión. “Incluso, después de los resultados de las elecciones puede inferirse si tienen o no capacidad de manejar un partido”, dice.
Mario Acosta, un arenero en silencio, no duda de la capacidad de los líderes empresariales y que, desde septiembre de 2002, hayan hecho un buen papel; pero teme que los resultados del próximo 16 de marzo no sean tan satisfactorios basándose en las últimas encuestas.
Acosta prevé que independiente de los resultados algunos empresarios vean concluida su participación política y otros quieran ingresar.
“En las próximas elecciones está en juego la gobernabilidad, en las presidenciales el sistema. La propia verdad se escribirá el 16 de marzo”, apunta Acosta.
Si las palabras de este arenero hacen ruido, cabe preguntarse qué estrategias tomará la derecha, qué rumbo o qué nueva visión política. Por ahora, aún no se sabe.

Derecha moderna
Los analistas coinciden en que ARENA necesita modernizarse y eso significa adoptar la cultura del diálogo, de la tolerancia política.


Esto es algo que se logró, de alguna manera, con la llegada del ex presidente Cristiani cuando aceptó dialogar y poner fin al conflicto; pero Roberto Rubio también considera que el partido sigue atado a un pasado, el cual se refleja hasta en sus símbolos, y donde aún se ven señales de intolerancia hacia adentro (del partido) como hacia afuera. Según Rubio, los mecanismos modernos de los partidos no funcionan dentro de ARENA porque las elecciones primarias siguen siendo un mecanismo bien centralizado, ya que es el COENA el que toma las decisiones en torno a las elecciones de un candidato.
El mismo Mario Acosta Oertel declaró a este periódico, en octubre del año pasado, que si bien había apertura real en ARENA le hacía falta “una pata a la mesa” en el sentido de reformar el sistema de votación a la hora de escoger candidatos y así evitar comentarios sobre favoritismos.
Salguero Gross también habla de su desencanto al mirar mucha “imposición de candidatos, prepotencia, una lucha feroz y gente intrigante” en la asamblea ordinaria del partido. Hasta habló de una privatización del partido. “Esto es otra ARENA”, dijo.
Antes de retirarse del partido y fundar el Partido Popular Republicano (PPR), Salguero formó una liga con otros fundadores para rescatar el partido porque se “venía para abajo”, y de la necesidad de llevar gente al COENA en la que se pudiera sentir representada. Ahora, se limita a opinar que “cada partido político tiene sus propios estatutos y que sobre ellos deberían de caminar”.
Algunas personas que integraron el COENA han manifestado -bajo la condición de guardar el anonimato- su malestar por los inconvenientes que se presentaban dentro del partido como la toma de decisiones de manera vertical y el hecho de mantener un pensamiento confrontativo con la oposición. Otros hablan de una “re alianza” que significa la existencia de grupos de poder dentro del partido.
Pero, más allá de las luchas de poder, de nombres y apellidos, en el interior del partido se abre un panorama que no está definido.
En palabras de Walter Araujo se define la nueva visión de ARENA, la de construir los planes municipales y legislativos como en el Ejecutivo.
El director de FUNDE dice que independientemente de quienes sean los que carguen con el poder en ARENA, el país necesita “una derecha con sensibilidad social, dialogante, que sepa escuchar, con una visión de hacia donde va la nación a mediano plazo, con una oferta de país y que entienda que el progreso de los pocos depende del progreso de los muchos”.

Los distintos COENAS
La existencia del partido ARENA está marcada por dos momentos importantes: la que originó el fundador Roberto d’Aubuisson y la que ahora es comandada por importantes empresarios.

Salguero / 99
Gloria Salguero una de las fundadoras que dirigió el COENA.

Murray / 01
Roberto Murray Meza toma las riendas luego de Walter Araujo.

Baldocchi / 02
Este banquero es el actual dirigente del partido en el gobierno.

Poma / 03
Su arribo a la dirigencia del partido despierta interés e inquietudes.



NUEVOS COENAS

“Es un proceso natural”

El ex presidente arenero, Walter Araujo, dice que ha llegado el momento para que nuevos rostros ejerzan poder político.

La llegada de Ricardo Poma al COENA es un proceso histórico y natural del partido arenero, sostiene Araujo. En un primer momento, dice, Poma -al igual que otros empresarios- se ocupó de desarrollar el país a nivel empresarial. Cumplida esa labor, es “natural” que pretenda un espacio político.
¿La llegada de Poma es una consolidación del sector empresarial al interior del partido?
En 1981, cuando ARENA nace, muchas personas deciden dejar sus actividades y entrar de lleno a la actividad política; pero hay otras que se ocupan de recuperar la planta económica y productiva del país...
El Salvador ya evolucionó, es un país sin conflicto, en vías de desarrollo, que tiene consolidadas sus libertades democráticas y por lo tanto es de mucha naturalidad que, ahora los empresarios, que ya lograron sacar un paso adelante las plantas productivas del país, lógicamente puedan asumir otras responsabilidades que son más sagradas para con los demás, como es su participación activa y directa en las decisiones políticas.
¿Es una limpia en el COENA?
En lo más mínimo, yo he sido presidente de ARENA... Yo no me siento saneado y esa es la diferencia de ARENA al resto de partidos, o sea, el país está requiriendo de destrezas y capacidades para sacarlo del subdesarrollo ¿y dónde están lo mejores hijos del país? Pues en los campos donde se ha generado empleo y desarrollo. ¡Ahora hay que darles a ellos esa oportunidad!
En Latinoamérica son escasos los partidos donde los grandes empresarios figuran en política...
Yo con mucho respeto voy a decir esto: mi padre me enseñó ‘nunca te andés comparando con los demás’.
En primer lugar, no hay porqué medirse en esa esfera, hay que medirse en los resultados del país.
ARENA le trajo la paz al país, lo reconstruyó y lo está desarrollando y modernizando. ¿Cuál es la visión de ARENA ahora? Hay que construir los planes municipales, legislativos y del Ejecutivo.
¿Las figuras del COENA puede ser potables para cargos públicos?
Si son potables para conducir el partido, son altamente potables para cualquier tipo de responsabilidad. Si tienen capacidad para desarrollarse en privado, lógicamente pueden desenvolverse en público.

 

“Llega en buena hora”

Mario Acosta dice que la nueva dirigencia tiene la misión de ganar los comicios con el mejor esfuerzo.

Mario Acosta quien se mantiene fuera de la toma de decisiones del partido ARENA, sostiene que continúa siendo miembro de ese instituto.
Acosta, aunque se encuentra fuera de la política por su propia decisión, espera que la nueva cúpula arenera enfrente positivamente la campaña electoral.
¿Cómo observa los últimos cambios en el COENA?
Quizás el último, el de Bertrand Galindo. Creo que se dio en un momento inesperado, debido a la cercanía de las elecciones. Aunque me perece que no estaba desarrollando a cabalidad la responsabilidad que tenía. No tuvo la experiencia suficiente para el cargo.
¿Que opinión tiene sobre la llegada del sector empresarial al COENA?
Empresarios siempre han habido en el partido. Creo que es bueno que hayan empresarios, pero en lo que no me atrevo a dar un juicio es sobre el número que debería de haber. Su papel ha sido hasta ahora bueno.
El proceso de aprendizaje ya lo cubrieron. Al principio no dejaba de preocupar que la mayoría fueran nuevos en el tema político; aunque habían unos con alguna experiencia como Bobby Murray. Creo que independientemente de los resultados electorales, algunos de ellos piensen en dar por concluida su participación política. En estas elecciones, está en juego la gobernabilidad; pero, en la de Presidentes está en juego el sistema. En todo caso será una decisión personal dependiendo de los resultados.
¿Qué opina de aquellos que dicen que hay algunos que no han sudado la camiseta?
Es relativo, creo que tener como un pre-requisito haber sido militante toda la vida, no permitiría la posibilidad que nueva gente ingrese.
Hay gente que ha estado cerca del partido; pero desde otras instancias, como las empresariales que de alguna manera son generadoras de oportunidades de empleo y, por lo consiguiente, fortalecen un sistema democrático empresarial.
¿Cuál es su apreciación sobre el ingreso de Ricardo Poma?
El llega en un momento en que la situación, tanto del país como del partido, no está tan fácil, algo que hay que reconocer. Es una responsabilidad grande la que adquirió y me parece que es un gesto de mucha valentía de una persona de mucho respeto.


NUEVOS POLITICOS

Ricardo Poma: De empresario a político

Proviene de una familia de origen español que ha figurado más en el mundo de los negocios que en el plano político.
El año 1916 marca la existencia de los Poma en tierras salvadoreñas, después de que Bartolomé Poma trabajara en México como maestro mecánico en el “Garage Cooperativo”, llegó a San Salvador junto a su familia integrada por su esposa Magdalena Botero y sus hijos Didine y Luis.
Se sabe que para 1918 Bartolomé se dedicaba al negocio de bienes raíces, luego obtiene la representación de automóviles de la marca Hudson en El Salvador y, posteriormente, funda la empresa DIDEA. Tras la muerte de su padre, Luis Poma retoma el timón de los negocios. Con estudios de Matemáticas realizados en Francia, se involucra en las empresas de su padre e inicia la primera cadena de cines en el país. Además, construye el primer centro comercial conocido como Caribe, que estaba ubicado frente al monumento de El Salvador del Mundo.
Tras la Segunda Guera Mundial, Luis Poma fortalece la empresas de distribución de carros en el país y construye la zona comercial Metrocentro. Este mismo modelo de construcción se expande por Centroamérica.

¿Empresario o político?

En 1971, Ricardo Poma, el hijo de Luis, es nombrado director de la Asociación Salvadoreña de Industrias (ASI). En 1980, asume la presidencia del Grupo Poma. Actualmente, es rector y fundador de la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN). Además preside la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (FUSAL) y la Fundación Poma. Su nombre está ligado a otras grandes empresas de importantes centros comerciales en El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Honduras. Bajo la dirección de Ricardo, el grupo Poma entró al negocio de las telecomunicaciones.
La familia Poma distribuye distintas marcas de vehículos, son constructores de complejos habitacionales, tanto en zonas exclusivas como populosas que son manejados por el grupo Roble. Ricardo y su hermano Eduardo Poma representan a la mayoría de las empresas familiares.
Ricardo se graduó como ingeniero industrial en la Univarsidad de Princeton (E.U.); tiene una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Harvard.
Poma entra a la palestra política a petición de su amigo, el empresario Archie Baldocchie, actual presidente de la cúpula arenera. La llegada de Ricardo a la política marca la entrada de las familias más pudientes del país a un ámbito nunca explorado de una manera tan pública.




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