Lunes 23 de octubre, 2000


La usurpación de tierras
Un problema social

Los asentamientos humanos a la orilla de la línea férrea cada vez se hacen más numerosos. El problema se agravaría si el ferrocarril funciona de nuevo como una alternativa de solución a la crisis del transporte

Alejandra Salcedo
El Diario de Hoy

El conflicto armado, la pobreza extrema y la centralización de la economía en la capital son algunos de los problemas que paulatinamente dieron pie a la toma de tierras a la orilla de la línea férrea.

El Ing. Salvador Sanabria, gerente de Ferrocarriles Nacionales de El Salvador (FENADESAL), aseguró que los asentamientos en los derechos de vía son ilegales.

La situación viene desde la época de las consecionarias en 1908, cuando los ferrocarriles eran administrados por El Salvador Railways Limited y The International Railway of Central America (IRCA).

Según datos de FENADESAL, a la fecha existen 59 mil habitantes instalados a lo largo de los tres distritos por donde circula el tren, lo que se traduce en un total de 14 mil viviendas construidas.

Vecinos de la jurisdicción de Soyapango, que viven en el tramo de ese derecho de vía, han manifestado su incertidumbre por el posible desalojo del que serían objeto si el ferrocarril se pusiera en marcha nuevamente.

Pero no sólo es Soyapango, también hay familias en las zonas de San Salvador, San Martín, Sonsonate, La Toma, de Aguilares, y otras.

Sin embargo, el Ing. Sanabria señaló que FENADESAL no realiza desalojos, sólo interpone denuncias ante la Fiscalía General de la República, porque la ley así lo ordena. La medida se basa en el Art. 312, del Código Penal.

Además, especificó que, según el Plan de Explotación Comercial de FENADESAL, autorizado por la junta directiva en 1995, los ocupantes de la vía pagan una cuota simbólica para que tengan presente que están en tierras de FENADESAL.

Problemas

Reubicar a los habitantes de los derechos de vía significaría para el estado una inversión millonaria, que deberá asumir si el ferrocarril fuera rehabilitado.

Sanabria asegura que los asentamientos humanos en esas zonas representan un problema para la eficiencia, porque el tren no puede tomar la velocidad requerida por medidas de seguridad, de lo contrario provocaría accidentes lamentables.

"Por no atropellar a la gente, el ferrocarril se ve obligado a transitar a 10 ó 15 Km. por hora, cuando lo razonable sería de 50 Km. por hora", señala el Ing. Sanabria.

Otro de los inconvenientes que generan los asentamientos es que algunos tienen crianza de ganado, expendios de aguardiente, tiendas y otros negocios que no permiten al ferrocarril ser un medio de transporte competitivo, sobre todo cuando se transporta carga.

Un estudio

La ruta de los ferrocarriles está sectorizada en tres distritos. El No.1, que comprende del Puerto de Cutuco hasta San Salvador.

El 2, de Soyapango a la frontera con Guatemala, y el Distrito 3, que va desde San Salvador al Puerto de Acajutla.

En la actualidad, FENADESAL también presta servicio de pasajeros sólo en dos rutas. La primera en el Distrito 2, desde la Toma de Aguilares a Texistepeque; y la segunda, en el Distrito 3, de Sonsonate a Armenia.

La posibilidad de que el ferrocarril sea rehabilitado y modernizado en su totalidad se considera en un estudio que realiza Transportation and Economic Research Associates (TERA), financiado por U. D. Trade and Development Agency (TDA).

El documento será entregado en las próximas semanas, y persigue una conexión interoceánica entre los distritos 2 y 3, convergiendo en el departamento de Santa Ana. En el Pacífico llegaría al Puerto de Acajutla, en Sonsonate, y al Atlántico, a Puerto Barrios, Guatemala.

El estudio será recibido por la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) y el Ministerio de Obras Públicas (MOP).

El Ing. Sanabria dijo que aún no se ha determinado si el proyecto se pondrá en marcha, y, por lo mismo, no existen planes de reubicación para los habitantes en el derecho de vía.


La necesidad de viajar en vagones

Un viaje en ferrocarril significa para cientos de personas un paseo fuera de lo común; sin embargo, para otros, no es más que una necesidad de trasladarse a un bajo precio. Además, el tren entra a lugares donde otros medios de transporte no lo hacen


¿Una solución a la crisis del transporte?

La nostalgia se apoderó de los ciudadanos el mes pasado, cuando el paro de buses les dio la oportunidad de transportarse en ferrocarril desde Soyapango a Apopa.


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