Lunes 13 de noviembre 2000


La casa de las Academias

Con la visita del Presidente Flores y la Ministra de Educación a España, se consolida el establecimiento de dos instituciones culturales salvadoreñas en la hermosa Casa Dueñas.

Carlos Cañas-Dinarte
El Diario de Hoy

La noticia cruza el Atlántico con esa velocidad increíble que permiten los actuales medios de transmisión de la palabra: las Academias Salvadoreñas de la Lengua y de la Historia cuentan ya con una sede propia en la ciudad de San Salvador.

Como parte de la visita del presidente Francisco Flores a España, el gobierno ibérico ratificó el compromiso de comprar y restaurar la Casa Dueñas, un hermoso edificio instalado sobrelas actuales 9a. avenida norte y Alameda Juan Pablo II.

Rodeada en la actualidad por láminas que la defienden débilmente de losdepredadores del metal y lamadera de las antiguas casas capitalinas, en esa propiedad histórica pronto se alojará un nuevo centro cultural para toda la población salvadoreña, que seráequipado con un modernosistema informático, donado por la Real Academia Española de la Lengua, y amueblado con fondos delgobierno y pueblo salvadoreños.

Un regalo de bodas

Durante 17 años, la familia Dueñas Palomo residióen la manzana que da a la fachada sur del Palacio Nacional. Pero el terremoto volcánico del jueves de Corpus, ocurrido el 7 de junio de 1917, la obligó a trasladarse a vivir a la villa Guadalupe, en la séptima calle, entonces muy retirada del centro sansalvadoreño.

Al anunciarse el matrimonio de su hija Eugenia,Miguel Palomo decidió obsequiarle una acogedora casa cercana a la residencia familiar. Así, fue edificada entre 1919 a 1920, con lujosos materiales de madera, hierro y vidrio, importados desde Francia. Las obras de construcción estuvieron a cargo del arquitecto costarricense Daniel C. Domínguez, graduado del Colegio Militar de Chapultepec (México).

Desde su llegada al país,el arquitecto Domínguez logró hacerse de un prestigio muy grande entre las familias de la alta sociedad nacional, al grado tal que diseñó y construyó el Club Internacional, los bancos Agrícola y Salvadoreño, la villa Fermina o Meardi, el Country Club Salvadoreño (1926), el edificio Gadala María (1941) y las residencias del doctor Raúl Argüello y Angel Guirola.

Alrededor de aquella hermosa casa, el arquitecto Domínguez erigió dos años más tarde las casas de la exclusiva colonia Dueñas. Por desgracia, la Casa Dueñas solo era habitada entonces por ilusiones truncadas por el destino. El matrimonio nunca habitó la casa, debido a la temprana muerte del esposo.

Muchos ocupantes

Tras varios años de permanecer desocupada, en 1930 la legación o embajada de los Estados Unidos Mexicanos ocupó el sitio, mismo que desocupó en 1933. Desde 1935 y hasta

1957, las sucesivas delegación y embajada de los Estados Unidos de Norte América alquilaron la casa, en la que habitaron permanentemente seis embajadores y, de forma ocasional, personajes de la talla de los expresidentes Lyndon B. Johnson y Richard Nixon, así como el senador Bob Kennedy y los artistas de cine Clark Gable, Tyron Power y Tony Curtis.

Después de ser sede temporal de una agencia public i t ar i a, l a Cas a Due ñas q uedó abandonada a partir de 1960 hasta 1973, cuando se instala en ella el Departamento de Formación Profesional del Ministerio de Trabajo, institución que la ocupa hasta 1986, un año después de que la estructura fuera declara Bien Cultural de El Salvador, mediante el acuerdo ejecutivo del 8 de mayo de 1985. En 1992, la casa es adquirida por el Ministerio de Hacienda, como forma de pago por deudas fiscales de su dueña original.

Durante los últimos 14 años, el olvido, el tiempo, las maras y los saqueadores han hecho del sitio uno de sus lugares preferidos en la ciudadcapital.

Los nuevos moradores

A partir del año 2001, la, Casa Dueñas recuperará su belleza inicial, además de que dará cobijo a dos importantes instituciones culturales del país, protectoras de la buena palabra y de la memoria histórica: las Academias Salvadoreñas de la Lengua y de la Historia.

Surgida en San Salvador, en 1876, la Academia Salvadoreña de la Lengua fue creada a iniciativa del general Juan José Cañas,

quien en Chile llegó a ser socio correspondiente de la Real Academia de la Lengua y de la Academia Colombiana. A la muerte de casi todos sus fundadores, la Academia de Madrid autorizó al general Cañas a realizar nuevos nombramientos, en junio de 1914, para reorganizar esta institución cultural, que fue reinaugurada el 14 de marzo de 1915, bajo la dirección del propio general Cañas.

Por su parte, la Academia Salvadoreña de la Historia surgió el 30 de enero de 1925, como producto de una sesión celebrada por destacadas personalidades culturales, al poniente de la Catedral Metropolitana, en el edificio de Correos Nacionales (1886-1955, hoy Predio Universitario).

Gracias a los esfuerzos del gobierno español y salvadoreño, las personas integrantes de ambas instituciones serán las encargadas, a partir del año próximo, de hacer que la Casa Dueñas brille con un esplendor nuevo: el de la cultura.


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