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Mario Martínez, creador de sueños

Ascendió a Dragón, Atlético Balboa y hoy al Vista Hermosa. Su basta experiencia habla por sí solo. Es de los técnicos más exitosos en el país.

Publicada 20 de junio 2005 , El Diario de Hoy

Objetivos. Mario Martínez se trazó la meta de meter al equipo dentro de los cuatro primeros. Su buen planteamiento le ayudó para lograr el ascenso del Vista Hermosa a Primera División. Foto EDH

Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Cuando el equipo de Vista Hermosa terminaba la segunda vuelta de la fase regular, en la Segunda División, muy pocos sabían de la trayectoria de Mario Martínez, de su trabajo en el cuadro de San Francisco Gotera.

Martínez es más que un técnico que ha logrado el ascenso de tres equipos (Dragón, Atlético Balboa y Vista Hermosa) y ha peleado cuatro finales en la Liga de Plata.

El entrenador –originario de Chinameca, San Miguel– ha entregado su vida al deporte salvadoreño; el fútbol, donde ha destacado, no ha sido su único deporte, su entrega ha sido en general.

Muchos jugadores de la zona oriental conocen su trabajo. Raúl Ignacio Díaz Arce fue uno de los jugadores que estuvo bajo su mando en Dragón (1989-1990).

De arco a banco

Hoy, con Vista Hermosa, su trabajo ha dado los resultados que todo técnico —de Segunda División— anhela: ascender a un equipo a la Primera.

Mario Martínez no logró, como futbolista, los éxitos que ha obtenido como entrenador. Pese a ello, su paso por las canchas, desde adentro, le sirvieron para vivir en carne propia lo que es un juego de fútbol.

Fue portero en el Atlético Chinameca, de la Tercera Categoría del fútbol aficionado, jugó en el Cuscatlán de Jucuapa, en Liga B (1972), y terminó su carrera como futbolista en el Santiagueño, de la Segunda División (1975-76).

Pero los peldaños por ascender en la vida se le fueron presentando. Se enroló como preparador de Luis Ángel Firpo (1982) —después de haber egresado de la Escuela Superior de Educación Física, en la Ciudad Normal Alberto Masferrer y haber llegado a Usulután como monitor de Educación Física—. Fue en el granero de la República donde terminó de formarse en el área de la dirección técnica.

Respeto. El profe tiene el cariño de futbolistas y escolares. Foto EDH

Luego su paso fue por Dragón, donde logró el ascenso del club migueleño. Entre altas y bajas, el profe Martínez se enrola —tiempo después— en el Jocoro, equipo que perdió el ascenso con Santa Clara; pero su ruta estaba trazada con Atlético Balboa, equipo que logró posicionarlo en Primera División.

En el 2002 fue técnico de Aspirante de Jucuapa, y disputó la final con el Chalatenango. Año que ascendieron los Duros del Norte.

A la Vista


Pero el apetito por ascender a otro equipo llegó en la temporada 2004-2005. La directiva de Vista Hermosa sabía que estaba ayudándole al Aspirante (al técnico principal Mauro Parada), pero apostaron todo porque Martínez dirigiera a los celestes de Morazán.

Fue así como el timonel fue contratado con tiempo y comenzó a seleccionar a los jugadores con los que pensaba contar para el campeonato (equipo base y nuevos jugadores).

Fue así como llegaron al equipo los legionarios de Moncagua, del Chaparrastique, Ronald González, Manfredy Portillo, Omar Quiñónez, Yovani Romero, Chinchilla. Mientras que Marlon Ávila llegó proveniente del Liberal de Quelepa. Fue una conjunción entre juventud y experiencia que sólo Mario Martínez supo amalgamar.

“Para tener éxito no se puede tener sólo jóvenes, ni tampoco sólo viejos —al margen que dicen que la edad no importa—, se debe de amalgamar entre juventud y gente que tiene madurez deportiva. A la larga, en partidos decisivos cuenta”, comenta Martínez.

Dos de esos con experiencia fueron Herbert “Chino” Márquez y René “Mingo” Martínez en quienes depositó buena parte de responsabilidad para guiar a los muchachos. Otro fue el defensor colombiano Luis “Chicho” Torres (ex Dragón), quien ayudó a la zaga y en la motivación del grupo.

“El Chino está en su madurez deportiva, está en su apogeo. Mingo es otro símbolo del equipo y que fue clave durante todo el campeonato”, dice el técnico, quien luego añade que “la gente pensaba que Mingo estaba acabado, pero le hice conciencia a la directiva que con el tiempo —por la lesión en su rodilla— daría los frutos necesarios. Con la experiencia que uno tiene, sabía que iba a ser una pieza importante”.

Inyección

Pero lo vital que supo aportar el técnico al equipo fue la confianza. “El equipo no tuvo problemas económicos, pero no sólo eso bastaba –aunque es un elemento importante–. Al jugador era importante estarlo siempre motivando para que demostrara lo que él sabe. Conversábamos con ellos colectiva e individualmente”, recuerda el estratega.

Fue así, de esa forma, que el técnico amalgamó los elementos necesarios para lograr el ascenso del Vista Hermosa. Hoy, su reto es mantener al equipo y hacerlo más que un benjamín, una revelación en la Primera División.

Ficha

Nombre : José Mario Martínez Gómez.
Fecha de Nacimiento: 25 de septiembre de 1952.
Lugar de origen: Chinameca, San Miguel.
Equipos que ha dirigido: Dragón 1987-88 (Primera División); Atlético Balboa 1990, Perla (Segunda División) 1993; San Antonio Silva (Segunda División) 1994; Atlético Balboa 1998-2000; Jocoro (Segunda División) 2001; Villalta Brekes (Tercera División) 2003; Vista Hermosa 2004.
Trabajo actual: Entrenador del Vista Hermosa y profesor de Educación Física en el Instituto Nacional Joaquín Ernesto Cárdenas, en San Miguel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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