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Palabras
Reda mansour, el canto de los nómadas

Cuando Reda Mansour —reconocido poeta y escritor druso israelí— habla de los nómadas del desierto, describe una raza específica: los hombres hijos del desierto (hombres-desierto).

Publicada 3 de marzo 2005, El Diario de Hoy


El Diario de Hoy

pintorbalaguer@yahoo.com

La piel de estos hombres errantes del arenal tiene el mismo color del desierto, saben la lengua del desierto, son apasionados y solos como el mismo desierto: “...ya que no hay nadie sino ellos, reyes de este lugar”, escribe en su poema “Nómadas”. Y agrega:
“Su amor es eterno y fatal/y la belleza de sus bocas siempre alabada/Sus sentimientos no conocen fronteras/al igual que su tierra natal, el desierto/ Desde su génesis no han conocido permanencia/y es que revolotearán vagabundos sobre la faz de la tierra/Hoy tienen asegurado un lugar donde vivir y alimento/a donde los lleve el mañana —no se sabe...”

Los nómadas son parias del erial. Sin un lugar adonde ir, pues van hacia donde los lleve el vendaval y las estrellas. Sin un lugar desde donde volver, pues muchos no volvieron de sus travesías. En el mismo desierto se decidió la vida y la muerte, la guerra y la paz, el ayer y el mañana —si es que tuvieron porvenir—. Y han ido e irán por allí, “a donde los lleve el mañana”. Tal parece que su historia fuera la misma historia del mundo. Es la estirpe de los hombres solos de las dunas. Las mismas dunas de las esfinges y de los poemas de Reda Mansour.
(P.D.: Este día ofrece el poeta Reda Mansour una exquisita lectura de sus versos en la Universidad Matías Delgado).


Día a Día
La reforma fiscal

Cuando una ley no detalla los casos en que los ciudadanos quedan sujetos a que se les apliquen sanciones o se les obligue a cumplir con determinados procedimientos y diligencias, se genera inseguridad jurídica y la consiguiente desconfianza del público en el sistema. Igualmente grave es el espacio que se abre a la corrupción.

Aunque en la reforma fiscal se habla de las sanciones que se aplicarán a los funcionarios que abusen de sus atribuciones, es en extremo raro que un contribuyente interponga esa clase de denuncias.

La discrecionalidad equivale a dejar en manos de funcionarios la facultad de establecer normas y obligaciones sin que éstas sean decretadas por los poderes y organismos competentes.

Esto pronto llega a chocar contra otras leyes y jurisprudencia; en ningún momento se debe olvidar que el sistema legal salvadoreño no sólo se nutre de lo que prevalece en otros países, sino que se apoya sobre principios y tradiciones que son gloria y fundamento de la civilización.

 

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