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STING
El valor de la juventud

Textos que remembraron las diferentes etapas en la vida del músico que utilizó la escritura como catarsis para reencontrarse con el equilibrio entre la felicidad y lo correcto.

HAMBURGO
Dpa.-
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
El astro del rock británico Sting publicó en el lapso de unas pocas semanas un nuevo disco y una autobiografía. Foto: EDH

El astro del rock británico Sting publicó en el lapso de unas pocas semanas un nuevo disco y una autobiografía.

En entrevista con dpa, el ex cantante de The Police habló sobre la terapia que para él implica escribir, del valor necesario para emprender cambios, de sus ideas políticas y del sexo tántrico.

Realmente no sé cómo dirigirme a Usted.

¿Sting, señor Sting?

Señor Sting, por favor (ríe)

¿Cómo el dice su esposa?

Señor Sting, claro.

Bueno, señor Sting, acaba de escribir una autobiografía llamada "Broken Music". ¿El título tiene causas más profundas?

Sí, se desprende del libro. En primer lugar, se refiere a cómo calificaba mi abuela mis primeros intentos musicales en el piano. En el libro se habla de mis primeros años.

No tuve una infancia fácil, y la música se convirtió en una fuerza ganadora para mí, y lo sigue siendo.

Creo que el título tiene sentido en el contexto del libro. Sólo describí los años hasta los comienzos del éxito. No me pareció interesante escribir sobre la época que siguió.

¿Trabajar en el libro lo cambió?

Fue una especie de terapia. Junto a los recuerdos bonitos y felices, también había otros malos, tristes, que hubiera preferido seguir reprimiendo. Y escribir sobre éstos fue doloroso.

Por otra parte, luego de ocuparme de ellos y ordenarlos en un contexto lógico, me va mucho mejor, aun cuando al escribir caí en una depresión.

Ahora estoy feliz de que se haya publicado el libro.

Si no recuerdo mal, Usted dudaba si publicar o no el libro.

Sí, después de que la escritura hubiera hecho su efecto terapéutico, pensé que quizá eso era suficiente, que quizá debía verlo como una especie de memorias privadas y no difundirlas al mundo.

Tampoco quería llamar la atención sobre personas que hasta entonces habían estado protegidas, como mis familiares más estrechos, amigos, ex amantes. Pero intenté tratar a cada uno de ellos con el mayor de los respetos posible, como agradecimiento por su aporte a mi vida.

Y con cada uno de ellos hablé, les dí el texto. Tuvimos largas conversaciones acerca de si el libro debía ser publicado, y todos me dijeron que sí. Y ahora de todas maneras ya está publicado, y ya no se puede detener.

Con "Sacred Love" realizó Usted un álbum muy complejo. Tiene momentos positivos, optimistas, pero también perturbadores y sombríos. Uno podría pensar que es la banda sonora de nuestra época...

Espero que lo sea. Este disco refleja mis pensamientos y sentimientos de los pasados dos años, después del 11 de septiembre de 2001.

Todo lo que me interesa en política, religión, sexualidad, música y arte está en este disco. Intenté poner en él tantas ideas como fuera posible.

Grabé el álbum durante los preparativos de la guerra en Irak. Y esa guerra, por la que estaba muy preocupado y todavía lo estoy, le aportó al disco una premura especial, quizá más que en mis otros discos. Es una sensación de que está pasando algo muy peligroso e importante.

En otras palabras, de no haber ocurrido el 11 de septiembre y la guerra en Irak, hoy estaríamos hablando de otro disco.

Sí, suelo preferir no hacer discos con este tipo de influencias externas. Por otra parte, si uno encara su trabajo con honestidad, también hay que responder, en cierta medida, a lo que pasa alrededor de uno, especialmente, si como yo uno está interesado en asuntos políticos.

Escribo canciones sobre el amor, siempre escribí canciones de amor. Pero creo que en la época actual necesitan una trascendencia mayor y deben estar conectadas con el mundo allá afuera.

¿Está decepcionado por lo que ve en el mundo?

No pienso tan negativamente. Creo que cada problema que enfrentamos es una oportunidad para cambiar.

Debemos seguir desarrollándonos como personas, lejos de la etapa de primates que sólo se golpean el pecho y se roban unos a otros.

Debemos aceptar que todos estamos metidos en estos problemas, ya seamos iraquíes o musulmanes o estadounidenses, cristianos, judíos, alemanes o ingleses.

Todos estamos en el mismo barco. Y debemos solucionar nuestros problemas de manera conjunta.

Es sólo una ilusión que estemos separados. Y ésta nos es impuesta por políticos, que quieren sacar su poder de esa discordia.

Son políticos que exportan el miedo, el terrorismo y la paranoia. No tengo ningún respeto por ellos. Estoy harto de ellos. Su tiempo se acabó.

Cuando comenzó a interesarse por la salvación de la selva y comprometerse con otros fines benéficos, ¿tenía la esperanza de que todo sería mucho más rápido?

La selva todavía arde y desaparece de una forma increíblemente rápida, no nos engañemos. Encaramos una serie de proyectos, que ayudaron. Pero no detuvimos todo esto.

Las personas más bien tienden a quemar miles de hectáreas de bosque por un dólar, a salvar cientos de especies o árboles para el futuro. Quieren ganar el dólar o hamburguesas baratas...Piensan a corto plazo.

Eso no lo pudimos cambiar. Pero de alguna manera en los últimos 14 años creamos una cierta infraestructura para las personas afectadas que viven allí, para protegerlas de los consorcios y gobiernos. Ayudamos un poco, pero no resolvimos el problema.

¿Qué cosas siguen siendo un desafío para un hombre tan exitoso como Sting?


Mantener el valor, ese valor de seguir tu instinto, aún cuando a veces sea en contra de la lógica. Viví la mayor parte de mi vida de acuerdo a mi instinto. Fui muy valiente en el pasado.

Pero cuando uno se hace mayor, uno ya no está tan seguro. Pero quiero mantener esa cualidad de decir, basta, ya está bien, ahora hago otra cosa.

¿Y funciona?

No lo sé. Antes, funcionaba siempre. Por ejemplo, cuando dejé mi primer trabajo como maestro, que me hubiera garantizado un sueldo fijo y una jubilación para ser cantante. Y entonces estaba en esa banda exitosa que fue The Police y la lógica hubiera sido quedarme en ella, pero mi instinto me decía: No, sigue otro camino, inténtalo otra vez.

¿Y el instinto lo llevó a hacer "Sacred Love", una obra más bien compleja, en contra de las tendencias modernas del pop?


La grabación debe reflejar mi posición y mis pensamientos. En el pasado tuve la suerte, de que mi trabajo coincidía con el gusto general.

Siempre hago las grabaciones que quiero hacer. No hago concesiones. El nuevo disco parace llegar a la gente, a pesar de que contiene ideas complejas.

Y formas musicales que no necesariamente pertenecen al pop comercial actual. Pero no tengo elección. Tengo 52 años.

Y no quiero hacer como si tuviera 18 o que soy más tonto, o que no tengo intereses que van más allá de - por ejemplo - la moda. Y si las peronas no me quieren oír más, digo: Ok, tengo suficiente en la cabeza y en mi vida como para dedicarme a otra cosa.

Una realidad que aleja el sueño

Sting reconoce que los proyectos para proteger y cuidar de los pocos recursos naturales que aún quedan en el mundo no es una tarea sencilla.

Muchos de los proyectos y esfuerzos enfocados en este tema sufren una serie de tropiezos y enemigos, porque según el astro del rock británico existen demasiados enemigos e intereses de por medio que impiden una rápida solución. Aseguró que sus proyectos han ayudado mucho, aunque aceptó que “no resolvimos el problema”.

 

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