Medios por una cultura de paz no se ha olvidado

Una vez más escuché explicaciones del presidente Mauricio Funes sobre el incidente en las afueras de Catedral el 6 de agosto pasado, cuando miembros de la UMO trataron de impedir que periodistas pudiesen entrevistar al gobernante.

No pasó a más, aunque el presidente insiste que ni él ni el Estado Mayor Presidencial dieron la orden de desalojar a los periodistas; incluso, en una ocasión anterior, Funes pidió disculpas a los comunicadores.

Ciertamente se trata de un hecho que debemos dejar atrás, aunque me parece inaudito que no se haya podido determinar qué paso en realidad y por qué se intentó frenar la labor de los periodistas con la UMO.

Lo que sí me parece preocupante, y esto debe ser objeto de análisis, que el mandatario pida a los diferentes medios de comunicación "colaboración en el tratamiento de la información, para evitar el temor entre la población".

Es segunda vez que escucho este planteamiento en el nuevo gobierno; hace unos meses, una miembro del equipo de seguridad, una exjueza de menores, se atrevió a decir que hace unos años los medios cerraron filas para esconder los altos niveles de inseguridad y criminalidad a través del llamado "Medios Unidos"; la exjueza Aída de Santos incluso cuestionó la actual labor de los medios, asegurando que están haciendo todo lo contrario, al hacer ver que la actual situación es de mayor inseguridad.

No creo que el presidente Funes, un experiodista de larga tradición, comparta totalmente lo dicho por la exjueza; es más, tampoco creo, tal como lo dijo esta semana el gobernante, se atreva a pedir censura a los periodistas.

Sí ha pedido a los medios de comunicación que "eviten que el miedo domine en el ambiente".

Un par de precisiones: Si bien es cierto El Diario de Hoy no firmó el esfuerzo que se denominó "Medios Unidos" y no transmitió la serie de mensajes destinados a la ciudadanía, para que reflexionara sobre la importancia de que cada salvadoreño contribuya al proceso de convivencia social, sí comparte y está de acuerdo con los principios y valores que debe tener un medio de comunicación serio y responsable al cubrir los hechos informativos, sobre todo de violencia; esto es lo fundamental.

En noviembre de 2006 los medios de comunicación, de manera voluntaria, se comprometieron a cumplir once puntos, entre otros, no mostrar cadáveres ni escenas de sangre, tratar con respeto la dignidad de las víctimas, no hacer apología del delito, no transmitir ni publicar imágenes que correspondan a la simbología de las pandillas.

Sin duda alguna, por lo menos desde nuestra perspectiva, la intención no era esconder las escandalosas cifras de violencia, ni mucho menos justificar los planes de seguridad de ese entonces, la cuestión era más de fondo, se trataba de poner de manera explícita la forma ética y profesional para cubrir la violencia.

Desde entonces, por ejemplo, las escenas de sangre poco se publican en las primeras planas, por ejemplo.

La dimensión informativa de los medios de comunicación no se ha perdido con estos principios, tampoco se dejaron de publicar las escandalosas cifras de violencia y delincuencia.

Dicho de otra manera, las ideas y principios básicos para cubrir con mayor profesionalismo la violencia, quedaron plasmados en el llamado ejercicio "Meuno", sin embargo esto no está relacionado conque nuestra cobertura contribuya a dejar de lado el miedo y el temor, esto desaparecerá cuando terminen las extorsiones, los homicidios, los robos, la intolerancia.

*Editor Jefe de El Diario de Hoy.

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