La hernia del hiato propicia el cáncer

» Esta anomalía adquirida afecta el estómago, el esófago y el diafragma. A veces es asintomática

Si usted constantemente y por nada siente que la comida se le regresa, tiene sensaciones de ardor en el estómago o la garganta, regurgitación, eructos y agruras, puede estar experimentando los síntomas de una avanzada hernia hiatal que podría transformarse en un cáncer del esófago si hay una evolución prolongada de la enfermedad.

Uno de los casos más graves es del cantante mexicano José José, quien ha padecido de esta condición que le ocasionaba más problemas con su voz, la cual corrigió con una cirugía con láser.

Según el Dr. Julio Murra Saca, una hernia hiatal es el deslizamiento que sufre la unión del esófago con el estómago por encima del músculo diafragmático o hiato (orificio) esofágico.

"El tórax está separado del abdomen por un músculo plano llamado diafragma. El tubo digestivo entra en el abdomen a través de un agujero, o hiato, del diafragma. Una hernia de hiato surge cuando una parte del estómago se introduce en la cavidad del tórax a través del hiato del diafragma, produciendo dolor torácico y ardores", explicó el gastroenterólogo. En seguida, aclara que muchas veces la gente se imagina que esta hernia es como las que salen en el resto del abdomen, como las inguinales o las que se producen en el ombligo, pero eso es un error porque la hiatal es interna y no se palpa ni hay sensación de alguna "pelota".

El problema con una hernia hiatal, que se da por diversos factores como los estilos de vida o los factores dietéticos, es que puede producir la enfermedad del reflujo gastroesofágico, la cual genera una amplia gama de síntomas como las agruras, el dolor y ardor de pecho, que a veces se confunde con un infarto, también puede dar problemas de garganta, causando una sensación de carraspeo o cierta tos que incluso puede causar que el paciente quede sin voz (laringitis).

"Por ello muchas veces los pacientes consultan primero con un médico especialista en gargantas como el otorrinolaringólogo, pero después de algún tiempo se diagnostica que los síntomas son eminentemente gastroesofágicos, con reflujos, que en algunas ocasiones puede dar afecciones de bronquios, causando tos y en otras, asma", indica el Dr. Murra Saca.

El problema del reflujo es que causa una importante alteración de los tejidos entre el estómago y el esófago, lo que forma unas "lengüetas" de tejidos anormales, conocido como "esófago de Barret", que desencadena en una entidad precancerosa.

Los síntomas más comunes de la hernia de hiato es el ardor o quemazón (pirosis, en términos médicos), que asciende desde el estómago hasta la garganta. Este malestar empeora tras las comidas, especialmente con las que favorecen a la relajación del esfínter o con excesos dietéticos en alimentos, como el chocolate, la pimienta, especias, menta, grasas, el café, el alcohol y el cigarro.

Asimismo, situaciones como la obesidad, el embarazo y determinados tipos de ejercicio físico favorecen al aumento de la presión intraabdominal.

Según el gastroenterólogo, la causa de la hernia hiatal puede ser por debilitamiento de los ligamentos que sostienen al estómago, el sobrepeso y el envejecimiento, por ello es que esta condición es común especialmente en personas mayores de 50 años.

El Dr. Murra Saca también explica que una de las maneras para diagnosticar este tipo de condición es con la endoscopía, este examen permite valorar si existe esta entidad del "esófago de Barrett", que puede tratarse adecuadamente años antes de que se desarrolle un cáncer muy maligno en las lengüetas.

El paciente puede someterse a un tratamiento con medicamentos sin necesidad de una cirugía.

"La hernia hiatal no es igual a cirugía. En última instancia puede someterse a métodos a través del endoscopio, en el que, por la boca, se realizan procedimientos que ponen fin al reflujo. Otra opción es la cirugía laparoscópica, que consiste en realizar pequeñas incisiones en el abdomen, introducir una lente para identificar todos los órganos abdominales y de esta manera proceder con la reparación de esta hernia", detalló el especialista.

Algunas de las recomendaciones para las personas que padecen de una hernia hiatal son que a la hora de dormir eleven la cabecera de la cama , es decir, que la cabeza debe estar de 20 a 30 cm más elevada que los pies, con eso se consigue que el ácido no suba con tanta intensidad hacia la garganta durante la noche.

Además, es aconsejable que eviten alimentos que pueden producir el reflujo, como bebidas alcohólicas, café y ciertos medicamentos que también pueden contribuir a exacerbar los síntomas del reflujo y por supuesto, bajar de peso si hay obesidad.

Fuente: Dr. Julio Murra Saca. Gastroenterólogo. 2226-3131 y 2225-3087.

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